Amo esto con la vida. Justo para los hecho de hoy.
Ser profes. Eso es lo que somos todos en la universidad, profes. Promulgan igualdad, y aplican lo contrario. No estar con los estudiantes es una contradicción pedagógica.
Desilusión.Lo decía hoy, que ellos en vez de discutirnos si nos van a hacer parcial o no el día de la marcha, deberían salir a marchar con nosotros, es una ley que los afecta a ellos también, y que un profesor con una mínima mirada crítica, sabe que atenta contra todos, que tomen posiciones, que elijan no salir a marchar pero apoyar de otra manera, lo que sea, pero que sientes posiciones, que no sean esas masas acriticas de empleados públicos que obedecen órdenes e imparten una masa gris que se atreven a llamar conocimiento.
Como hoy que mi profesora de celular me decía que ella tenía que esperar la órden de su JEFE, sentirse esclavo de otros cuando mi libertad es mía, mis decisiones son mías, mis posiciones son mías, mi visión es MÍA.
Al contrario, mi amadísima de Botánica dice que hay que salir a paro, y que ella sabe que le va a tocar comer arroz y huevo mientras paramos porque ella es profesora de colegio y universidad pública, pero que esos son los sacrificios que hay que hacer por el futuro de la educación.
De la educación de todos.
Que marchen con nosotros, que no lo hagan, pero que se pronuncien, que sienten posición, que definan sus miradas y dejen de ser esa masa inmóvil y obediente en que los han convertido y en la que nos convertiremos los estudiantes si no despertamos a tiempo y hacemos algo al respecto.
